miércoles, 1 de julio de 2015

JUEGOS DE ROL INDEPENDIENTES.

¿Qué son los juegos de rol independientes?

Los intentos independientes de producir juegos de rol ajenos a las compañías o editoriales son la quintaesencia de la comunidad rolera; pues cada sesión de cada jugador, no es sino una expresión derivada que se aparta de la intención original que se pretendió al hacer el juego, y esta experiencia será la que le de forma a el modo de la mesa tanto como a cada jugador. Aquello es vital porque esas serán las expectativas que cada jugador tenga conforme se acerca a nuevos juegos y nuevas mesas, condicionando la interacción entre personas que es lo que forma la comunidad.

Sin embargo, mientras que la industria detrás del rol financia diseñadores para cumplir ciertas metas de mercado ofreciendo el incentivo del dinero, los proyectos independientes provienen de cuatro posibles fuentes:

Diseñadores profesionales que quieren salir de la caja (lineamientos editoriales) y que usan su nombre e historial para generar juegos sencillos con premisas poco exploradas,

Personal que ha participado en proyectos profesionales e intenta replicar el esfuerzo de la maquinaria simplificando el proceso con sus propios talentos, 

Grupos de entusiastas que buscan nuevas experiencias de juego sin ningún tipo de infraestructura excepto los que ellos mismos tengan,

Los solitarios iluminados que escuchan a una musa, que por hablar de rol en vez de otros temas más elevados, no son visionarios sino idiotas.




Independiente no se define por el dinero.

Los proyectos independientes no lo son porque carezcan de financiamiento. Gracias al crowfunding, el mecenazgo de algunos fanzines o el saber usar la maquinaria cultural que el estado ofrece es posible lograr financiamiento para los más locos proyectos, pero mientras que suena desleal que las grandes empresas ofrezcan baratijas peripuestas bajo la consigna de edición kickstarter para lograr financiamientos millonarios, el desarrollador independiente de no ser un "nombre conocido", sufrirá para ver algún tipo de apoyo, pues la comunidad, siempre presta para declararse independiente, sigue siendo autoengañada por el viejo truco del sombrero nuevo.



Tampoco lo es el lucro. Que un proyecto sea desarrollado para venderse o no, resulta irrelevante para considerarse independiente. No son pocos los desarrolladores que ofrecen sus trabajos terminados por una cantidad simbólica o al gusto del lector, solo para darse cuenta que los ilimitados bolsillos del entusiasta no tienen más que limosna para ellos.


Por otro lado todos tenemos en nuestra mesa a alguien que le entiende tanto de números, sistemas y reglas que "compuso" nuestro juego favorito, hasta que se aventuró a hacer el propio. A veces es una copia de otro con moños enmendaduras, pero algunas veces, es eso que resultó mejor que todos los otros grandes juegos vividos hasta la fecha. ¿Pero dónde está dicho nirvana del rol? En los oscuros rincones de la mente del que lo ideó y sus amigos.

Y aunque los grandes diseñadores y los que participaron en proyectos a menudo si producen juegos que ven la luz. Los primeros lo consideran un logro marginal si no lograron atrapar el ojo de una compañía que lo publicara mientras que los segundos, por lo general solo reciben la atención de lo peor de la comunidad de roleros, esa que no tiene tiempo para jugar, pero siempre está lista para enumerar defectos en el trabajo o actuar de todos los otros roleros.

Independiente es un esfuerzo.

Son pocos los esfuerzos en comunidad que ven la luz. A menudo las monumentales complicaciones del trabajo de equipo terminan por destrozar las más fuertes amistades, deteniendo el proyecto que de estar suficientemente completo, podrá ser tomado por alguno de los más aferrados  miembros del proyecto.

Luego están los locos: nada es más difícil que trabajar en solitario un proyecto que ingenuamente crees será bien recibido o que ya habiendo pasado por aquella decepción, trabajar en un proyecto que sabes que será recibido como una ofensa personal. Así que la mayoría de esos esfuerzos solitarios invariablemente fracasará, salvo por alguno que pese todo prevalezca.

Estos son los juegos de rol independientes. Esos juegos que pese las muchas tentaciones del dinero, el autoengaño de la fama y aceptación pero sobre todo INDEPENDIENTEMENTE del millar de propuestas que no tienen nada que ver con el rol (a pesar de que existen claros parámetros sobre lo que es el rol y cuales son sus características), ven la luz porque alguien se propuso regresar al rol un poco de lo mucho que le dio en aquellas desviaciones que exploraron en mesa robando un poco de rol de la industria para la comunidad.

Aquí en el Monasterio del rol, creemos en hacer; con lo que se tiene, por lo que se quiere y con la frente en alto.



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