jueves, 26 de noviembre de 2015

Segunda reunión rolera.

Como se había prometido y tal como fue solicitado en la primera reunión, al tenor de una invitación, el pasado domingo 25 de Octubre, la Casa Talavera albergó además de su rica historia, a los asistentes de Segunda Reunión Rolera.

Esta vez la dinámica fue diferente, ya que el número más reducido de participantes se debió principalmente a que los grupos presentes; Stonehenge, Liga Universitaria de Juegos de Rol, Monasterio del Rol, Dragones Felices (recuperando su antiguo mote de guerra) y Camarilla México ya no iban a presentarse, sino a apoyar el llamado hecho por la rama rolera del grupo cultural Solinari Branshala.



Desde luego, sería injusto decir que fue lo mejor de cada grupo, pues en realidad fueron los representantes elegidos por cada asociación para decidir cómo podían sumarse a este esfuerzo conjunto por promover el rol, y evidentemente se cae en un error similar al creer que estas agrupaciones representan a todos los roleros de la Ciudad de México no digamos del país, pero definitivamente son los puntos de contacto con todas esas mesas y roleros que continúan la promoción del hobbie al nivel más personal.

Entonces, haciendo gala de su organización y experiencia en la presentación de proyectos culturales masivos, el grupo Stonehenge presentó por escrito su proyecto, cimentando con claridad y elegancia esa gran idea que pretende sumar esfuerzos entre roleros, iniciando de facto el movimiento hacia una gran Convención rolera. Así mismo, Camarilla entregó una presentación formal, mientras que Monasterio del rol entregó a los convocantes los contactos y recursos que prometió en la primera sesión y la Liga Universitaria del Rol liberó los esfuerzos de no una lluvia sino una tormenta de ideas.



Así, los grupos sostuvieron sus posturas respecto del ofrecimiento de apoyo o el involucramiento de miembros específicos, destacando la muy madura posición de los Dragones Felices al aclarar que estos grupos, llamados con cualquier mote siempre que reflejen el trabajo en cooperativo, si bien funcionan de forma conjunta por objetivos e historia en común, están formados por individuos que pueden sumarse a otros proyectos sin perder identidad. De tal suerte que los Dragones Felices entregaron a algunos de sus más destacados miembros para este fin.

Y justo a tiempo, porque el liderazgo de la Liga Universitaria soltó una idea largamente acariciada por el rol nacional, pero que no se había sentido tan palpable como ahora, pues razonan que ahora existen las condiciones para formar una Confederación de grupos roleros, lo que en si mismo y con buena conciencia debería detener el elitismo y el aislacionismo tan común en el medio, exponiendo a aquellos que buscan etiquetar, excluir y sobajar los esfuerzos de otros entusiastas del rol, mientras que crea la apertura para formar redes de trabajo que permitan el apoyo de miembros hacia un mismo fin, que es precisamente como operan la Liga o el Monasterio.



Finalmente, guiados por el liderato de Stonehenge de lograron acuerdos y pautas para una tercera reunión, que considerando la calidad que pide, requerirá de los mejores esfuerzos de los mejores miembros de cada agrupación.

Por lo pronto, es enormemente grato ver que en cada palabra, en cada acto y con cada esfuerzo en conjunto, los grupos muestran a sus cofrades el valor de su propio potencial, lo que en si mismo les hará reflexionar sobre el valor de sus miembros y la posibilidad de invocar a una vieja plantilla que usualmente inactiva, ahora valen oro por ser ellos los que marcan las pautas pata moverse, se muevan o no hacia ese lugar, que es precisamente el papel de Stonehenge en este nuevo renacer del rol colectivo mexicano.



A pesar de que ya se había dicho, en el Monasterio del rol estamos a sus ordenes, como estaremos siempre para cualquiera que como ustedes pretenda promover el rol.



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