martes, 6 de diciembre de 2016

La Noctabunda: un momento de recreación robado a la ajetreada vida diaria.






Es la promesa más vieja en la educación: aprender jugando. Pero el sistema de enseñanza sigue siendo el mismo y los libros actualizan sus datos pero mantienen su pesada prosa. Así que la promesa sigue siendo eso, el cielo tras un techo de cristal. Sin embargo, cuando nadie lo esperaba, la Secretaría de Cultura, en las vanguardistas instalaciones del Centro de Cultura Digital localizadas en Chapultepec, que tienen por objetivo estudiar las implicaciones sociales y culturales de la tecnología digital en la vida diaria, alentó la creación del Laboratorio de juegos.




La idea inició con pocos asistentes pero mucho entusiasmo, con videojuegos y mesas de rol.



La existencia de un laboratorio de juegos no es cualquier cosa, implica la apertura a todas las nuevas –y radicales— ideas en el campo de la experimentación de formas de aprender a través de las actividades lúdicas. Ejercicios que no se limitan al estudio teórico, sino al lenguaje con el que se comunican con una sociedad que cada vez se siente más alejada de los centros de cultura, por lo que centra sus esfuerzos en formar comunidades jóvenes y entusiastas con intereses que pasarían desapercibidos en cualquier otro lugar.




Los 4 pasos de la Noctabunda: preparación, charlas, juego libre y seguirla con los conocidos.



Esta es la Noctabunda, un esfuerzo claro y contracorriente dirigido hacia la complicación de sacarle horas de recreación a la vida de responsabilidades. Celebrada sin falta el primer miércoles de cada mes de 6 a 10 y ganando horas en cada edición, es un evento informal que pretende acercar a los entusiastas de los juegos de mesa, tarjetas, videojuegos e incluso, los hasta hace poco elusivos juegos de rol.



Los videojuegos no se limitan a una u otra plataforma. Son propuestas de colaboración entre participantes. 



Presentación de un video juego independiente llamado Interstellar Miau por Ashier Castillo en la Noctabunda 7.

Inclusión, tolerancia, apertura; en la Noctabunda no son conceptos, son las guías que siguen los curiosos que en vez de aventurarse al congestionamiento vial de las horas pico acuden a un lugar cómodo y  donde los reciben otros entusiastas que quieren compartir la pasión por algún juego, logrando una sinergia orgánica que permea a todo el espacio, a todos los asistentes.







Los juegos de rol se hicieron un nicho que continua creciendo.


La Noctabunda no son eventos aislados, son parte de un plan diseñado por Jacinto Quesnel, Héctor Guerrero y Sergio Reyes; compartir ideas, mostrar juegos, jugar y sobretodo crear contactos que puedan empujar la idea del juego, el esparcimiento y los beneficios que implica pues cuando alguien pasa dos horas leyendo el pesado instructivo de un juego de mesa, esa misma persona puede enseñar la misma información a sus compañeros en solo minutos de forma orgánica, jugando. Milagro que también sucede con los videojuegos indies en los que nadie te explica conceptos, en donde no hay tutoriales , simplemente permiten que sean los controles los que enseñen con la intuición nacida del juego, precisamente desafiando la forma tradicional de enseñanza.


Las Noctabundas siguen creciendo en todo lo que ofrecen, videojuegos, juegos de mesa y sobretodo rol.


No obstante, de todas las bondades que ofrece la Noctabunda, quizá la más significativa son los juegos de rol, pues no solo es un pasatiempo que rara vez es público, sino que estimula la construcción de una experiencia según el capricho de los participantes, y que lentamente pero establemente se ha arraigado entre los visitantes desde que el Colectivo cultural Nuestras Raíces, Nuestro Cielo a cargo de Guadalupe Pérez Berumen celebró el Conversatorio nacional de rol (30 de Abril) en el marco del Día Mundial del Arte y que desde entonces ha convertido informalmente al CCD en la capital de los juegos de rol.





Un oasis lúdico en medio de la ajetreada vida. La primera vez que se ofrece un espacio mensual ininterrumpido para jugadores de rol.


Y ahora, cumplidas las primeras siete ediciones de este modelo, el Laboratorio de Juegos, fiel a su compromiso con el aprendizaje flexible, se propone cambiar el formato para potenciar el esfuerzo de los asistentes a la Noctabunda, lo que es precisamente un golpe salido contra un techo falso que no puede contener el hecho, de que el futuro es de los entusiastas que quieren vivir de lo que disfrutan.



Más y más participantes se siguen sumando al esfuerzo y cada uno con sus propias propuestas para hacer aún más valiosa la experiencia.


En suma la Noctabunda es orgánica y como tal no solo crece, sino que se renueva para que tú vengas a conocerla el próximo primer miércoles del mes. 

Una probadita de lo que encontrarás dando clic AQUÍ

No hay comentarios.:

Publicar un comentario