viernes, 12 de junio de 2015

IN NOMINE de Pearcy y Smith



Un juego de Steve Jackson difícil de juzgar por su portada y su contraportada en la cual ominosamente nos dice que:




"Son muy parecidos a nosotros.
Algunos buscan hacer el bien, otros corromper o destruir. Algunos deciden hacer alguna cosa, pero logran otra.
Algunos son fieramente devotos a su trabajo. Algunos dudan que realmente se haga una diferencia. Y algunos se preguntan en las horas mas negras de la noche, si escogieron el bando correcto. 
Tienen grandes poderes, para el bien y el mal, pero no son mas que peones que los grandes poderes que son.
Son muy parecidos a nosotros"

Con aquella pluma en la portada quemándose no puedo mas que creer que es un asunto de ángeles siendo jugadores y peones del tablero universal. Y estoy medianamente en lo correcto pues con tan solo abrir el libro soy recibido por un índice con muchos conceptos a entender e ilustraciones muy peculiares que definitivamente atraparon mi ojo. Inmediatamente después; the Symphony (la Sinfonía), que no es otra cosa que : TODO.

In Nomine comienza explicando su universo por medio de un evento según el cual Dios escribió la Symphony (Sinfonía) "y nuestra vida y la realidad en la que se desenvuelve no son sino pistas de su complejidad", de tal suerte que todo cuanto existe es solo un patrón inescapable y rítmico en el que fluye el universo. Por ello, y sin que nadie sepa exactamente porque, Dios creó a los Ángeles para que fueran sus instrumentos (literalmente) y estos se aseguraron de que la Symphony continuará al menos hasta que en el conocido golpe de estado, un tercio de la armada divina se rebeló cayendo en la desgracia de ser demonios. El giro inesperado es que técnicamente los demonios también son parte de la Symphony, que es plan de Dios así que...



Como muchos libros comienza con su propia introducción para darle sabor al manual. En ella, con una prosa suficientemente fluida nos hablan de como un humano común queda metido en medio de un embrollo entre ángeles y demonios. Los primeros un poco salidos del status quo esperado exhiben cinismo, manipulación e incluso cierto dejo de frialdad, mientras que los demonios se muestran tan traicioneros como siempre, pero astutos y pavorosamente asustados de sus contrapartes que son más poderosos de entrada.

La verdad es que necesitas avanzar más en el libro para entender que se supone que encarnaran los jugadores en la crónica, e incluso llegando al uso del sistema no estás seguro pues sugieren el uso de ANGELES, DEMONIOS, SOLDADOS o una MOMIA.

Siendo del todo justos no se trata tanto de ambigüedad en su cometido como de expectativa. El juego es suficientemente oscuro y es poco probable que se tengan referencias de él, así que al jugarse en "nuestro mundo" el instinto lo ubica en el concepto del World of Darkness, predisposición que obviamente no es la adecuada.

El juego en si toma esta dinámica de ángeles y demonios en la Symphony a través de la música, pues si la creación es una sinfonía, aquellos seres que son instrumentos Del que la comenzó,  son precisamente eso: instrumentos cuyas acciones hacen eco en la totalidad, eco que a veces puede ser armónico y a veces disonante.  Entonces los ángeles están organizados en Choirs (Coros) y los Demonios en Bands (Bandas) presididos por Arcángeles y Príncipes Demoniacos. Cada coro y banda es una percusión, aliento, cuerdas o voz, entonces el objetivo de cada jugador encarnado en una fuerza de la Symphony es el oponerse a la fuerza contraria, navegar en un mar de política interna para hacer crecer lo que representa su Superior o estimular a los seres humanos a que alcancen su Fate o Destiny, que aunque siendo sinónimos el primero implica lo peor que alguien puede ser y el Destiny su opuesto lo más grande. Para muestra un botón: En algún punto a manera de ejemplo nos dice que El Destiny de Hitler pudo ser un hombre de familia que viviera feliz pintando, pero en cambio encontró su Fate. 

Entonces, las premisas parecen conocidas y aquello de la política (que implica una suerte de burocracia divina e infernal) puede parecer poco especial e incluso irritante hasta que se llega al sistema que lo respalda. La tirada básica es la D666, es decir, se tiran tres dados de seis de los cuales dos de ellos se lanzan buscando el menor resultado posible, pues las Forces (Fuerzas) que conforman al personaje son tres Corporeal (Corporales, que cubren las actividades físicas) Etereal (Etéreas, que cubren lo mental y Celestial (Celestiales que son el poder de intervenir en la Symphony) van del 1 al 12. El tercer dado lanzado, que debe ser diferente y no se suma, representa la calidad de la tirada, siendo 1 reflejo de un éxito o fracaso no importante y seis uno asombroso. Agregando un detalle espectacular según el cual, si el jugador está de lado de los buenos, y al tirar obtiene un 1,1,1, logra un critico, opuesto a un 6,6,6, que es un desastre, a menos que estés del lado de los malos en cuyo caso el resultado se lee al revés.



Ese detalle de la Divina Trinidad y el número de la Bestia representada en la tirada es un claro ejemplo de como un sistema se integra en su propio escenario. Una maravilla sin duda, y no una aislada pues otros detalles como la Essence (esencia, que es la energía con la que se usan los "poderes sobrenaturales") tanto su forma de obtenerla como de gastarla depende del papel que el personaje del jugador desempeña, pudiendo recuperarla mediante el sexo, la traición, la inspiración, al contemplar la tarde, la medianoche o el amanecer.



Esos detalles son poderosos y estimulan el sentido del juego, pues a manera que avanza, al margen de la creación de personajes que es una formula sencilla de Forces para generar los valores básicos Attunements, que son poderes especiales y los Resources que actúan de trasfondos. Luego los jugadores eligen el los coro o banda a la que pertenecen misma que provee diferentes tipos de ángeles y demonios cada uno con ventajas y restricciones que sumadas a la elección del Superior al que sirven, forma un personaje sin límites que se moverá en el mundo de los sueños, los reinos celestiales y principalmente en la tierra.  De la misma forma, el libro se encarga de ir proveyendo de oportunidades narrativas como el descender de un ángel en demonio al no ser fiel a su naturaleza, como el de la redención de los demonios, pues finalmente estos eran ángeles que cayeron e incluso el llegar a representar un aspecto especifico de la Symphony como un Word (representación encarnada de un concepto abstracto).

Detalles y características. Cada texto estimula la mente pare crear un sinfín de personajes. Los conceptos son como bolas rápidas que puedes ignorar sin problema pero que aprovechadas son pretextos para historias dramáticas profundamente interpretativas. Sin embargo, ahí estriba uno de sus mayores problemas pues cada peculiaridad y característica del coro/banda o el Superior, es una regla extra que debe buscarse por separado y que usualmente trae beneficios y defectos que también se llevan por separado haciendo para el narrador un trabajo engorroso llevar cuenta de todo lo que sucede en su mesa.

En general me parece un juego excelente. Tan pronto el narrador se familiarice con el contenido puede sin problema hacer historias en el eje humor negro, drama y épica mítica. Su mayor fortaleza es su forma de respaldar su sistema y ambientación en el mismo concepto, pero al hacerlo deja muchas interrogantes que al subsanarse en mesa pueden levantar o tirar el sentido del juego.

En verdad recomendado, especialmente para tropas experimentadas o de plano veteranas. Solo recuerden que sus 208 páginas no lo cubren todo, así que habrá que trabajarle un poco para explotarlo adecuadamente, pero por lo demás es un trago fresco que sin parecerlo se distingue del a veces omnipresente oWoD.


PD: Por cierto si no volví a mencionar a los Soldados y a las Momias (Vampiros y Zombies) es porque el mismo libro no se tomó la molestia de dedicarles una página así que yo tampoco.   




Resumen:
-1 por usar el concepto de Burocracia celestial (es la forma más vulgar de tener un trama).
-0 por tantas reglas especializadas. (Habrá a quien le guste habrá a quien no).
-.5 por falta dejar tanto trabajo al narrador para subsanar las lagunas. Especialmente al sugerir tantas ideas que raramente podrían usarse cooperativa o funcionalmente en una misma mesa (un jugador quiere un angel, otro un demonio y otro una momia).
+1 por Trama y Sistema trabajando en el mismo concepto.
+1 por los excelentes conceptos de ángeles y demonios. 
+1 más por lo mismo, están muy bien hechos los conceptos y se acoplan bien a sus sistemas (como es el caso de los ángeles que tienen múltiples cuerpos a la vez).

–El Predicador.

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