martes, 8 de marzo de 2016

Runa D4, el susurro que recorre Guadalajara.

La runa no es una letra. Quizá es lo que una letra es al abecedario, pero en su naturaleza es en realidad un secreto perpetuado. No es sorpresa entonces que un grupo de Guadalajara, queriendo compartir nuestro secreto; el rol, haya escogido la runa como símbolo, pues también es un susurro, y es así como operan.

No son solo un grupo, son un colectivo con miras hacia el futuro.

El Colectivo Runa D4 nació en agosto del 2015 y desde entonces ha operado en la zona metropolitana de Guadalajara, no secretamente, sino discretamente, pues aunque el objetivo es claro: abrir espacios para conocer y jugar juegos de rol, lo hacen mientras fomentan la competitividad en ellos. Una ideología que inevitablemente atraerá competencia.

La competencia no es problema para ellos. Todo lo contrario, es una creencia que llevan fervientes, pus dicen que la competitividad mejora la capacidad de la mesa, que impulsa la calidad de los narradores, lo que a su vez acrecienta la comunidad y es entonces como nace una industria rolera fuerte, capaz de sobrevivir a la competencia a la que toda industria debe enfrentar.

Es el trofeo que entregaron hace un año al campeon del Torneo de Rol GDL 2015

Pero no hablamos de dinero, hablamos de mentalidad. Los eventos que fomentan, tienen todos en común un impulso a competir: Critíquenos ofreciendo algo mejor. No se trata de lo que los demás ofrezcan, se trata de lo que ofreces. Demuestra de lo que eres capaz. Dicho, así con palabras ásperas de pronto suena como una locomotora retando a otra a salirse de la vía antes de inevitablemente chocar. Pero es mucho más, pues atrás del estruendo de los motores o el llanto del vapor escapando furioso, está el susurro: "demuestra de lo que eres capaz", al fin en mesa, si el dado no te favorece, si el enemigo te vence en astucia, siempre puedes demostrar que eres capaz, de aprendizaje.Tolerancia. Humildad.

Así, un gruñido que parece buscar pelea se convierte en un código del guerrero, una perspectiva de lucha no muy diferente a la de un caballero o un samurai. Dicho eso, la respuesta es más obvia que la pregunta ¿cómo llegaron a esa ideologia? Luchando. En un torneo.

Buscaron el apoyo de la comunidad comercial relacionada, y la comunidad respondió. 

Hace más de un año se celebró el Torneo de Rol GDL, el mal clima hizo difícil llegar, pero los que dejaron el obvio pretexto de lado, los que enfrentaron a la adversidad llegaron buscando pelea y mereciendo un buen rato jugando rol. Fueron recompensados: el torneo se celebró, y tras la cruenta lucha tuvieron su campeón. Ver a los participantes celebrar a Francisco Cobarruvias como ganador, les dejó claro que no se trata de ganar o perder, sino de competir. Así que aprendiendo de su evento, humildes antes sus expectativas, convirtieron su ideología en un susurro: Runa D4.

Francisco Cobarruvias se levantó como el campeón del torneo.

Los de Runa D4 son francotiradores, no es sorpresa que hayan decidido comenzar sus operaciones con eventos aislados, preocupados por dejar marca no números. Sin pompa, simplemente se ofreció un juego y un lugar. Los interesados se registraban y acudían a la cita en un lugar público, al One Shot, un nombre sencillo para que los que atendieran supieran que esa sería una única ocasión de 6 horas para visitar algo diferente. Una probada que te deje satisfecho, una única bala justo al cerebro. Llevan 6 balas, 6 eventos (Big Eyes Small Mouths d20, Pathfinder, Shadowrun, Ravenloft, Forgotten Realms 3.5, D&D 5ta) han dejado marcas, sin buscar dejar huella. El esfuerzo discreto.

Mesas de rol para hacer demostraciones de juegos. Un asunto de calidad, no de cantidad.

Pero no todo cuanto hacen es discreto. No, porque los que habían tratado con ellos, ahora reconocían un rostro diferente, una actitud diferente. Así que su siguiente paso fue mucho más directo, un reto; Xibalbá.

Xibalbá es una arena para que la habilidad de combate hable.

Apelando  al inframundo prehispánico, buscaron nuevos tipos de participantes. Unos que viendo el descenso de unas escaleras muy inclinadas, sin miedo continuaran el camino de las siete casas, para probarse, para saberse dignos. Pero más que nada, para enfrentarse a otros jugadores con la misma ambición.

El reto Xibalbá no es una locura, es una oportunidad, 4 jugadores se enfrentan en iguales condiciones con los personajes que decidan, para sobrevivir y vencerse entre ellos. No hay un enemigo oculto y común al final, cuatro se enfrentan, solo uno prevalece. Darwinismo rolero en su máxima expresión, la ideología de Runa D4 puesta a prueba... no por vanidad, sino por necesidad. Para buscar a los fuertes, para buscar a los dignos, porque a medida que se baten, encuentran a los miembros de lo que será una gran liga competitiva capaz de cambiar el rostro de lo que hoy es el rol en Guadalajara.

De derecha a izquierda a derecha Paulo Cesar Ramirez Villaseñor, Filiberto Zaragoza, David Zato y Gustavo Fuentes, separados; roleros, juntos: Runa D4


¿Para qué? Cuando se les pregunta sonríen sin revelar mas nada. Discretamente desaparecen, como lo haría quien tiene un plan... quién sabe que lo que ofrecen a penas esta por comenzar. Manténganse al pendiente, viejos guerreros acechan, con nuevo rostro, con una nueva actitud, sigilosos pero efectivos. Un susurro, un secreto. La Runa D4 es su marca.

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