domingo, 6 de noviembre de 2016

AltaLeticia; un asunto de familia, el juego de rol (Sindicato 8-10-2016, parte 3)

Aquí viene lo importante: como mandamos al Consulente, nos quedamos sin nadie que pudiera contestar la línea, y los jugadores de otras mesas nos decían que contestaramos porque eran muy importantes sus llamadas. Las cosas rápidamente se salieron de nuestro control, ciertamente no del narrador pues incluso recibimos a otros dos jugadores y él parecía saber exactamente a que venían, continuando con las tramas que llegaron explicando sin sudar al respecto, lo que me hizo sospechar de alguna astucia, misma que comprobé cuando regresaron nuestros jugadores, que emboscados recibieron los bonos de nuestro plan.



La suerte regresó, ¡en forma de cartas!


La coordinación era asombrosa. Los narradores no usaban el teléfono, y si bien sí se secretaban con la Prensa, no parecía ser suficiente para mantener en control a 5 pedazos de ciudad y a 25 jugadores en tiempo real. Hasta que lo vi. Mi Mistress también es miembro de un grupo que se toma muy enserio esto del rol, en un par de ocasiones en salida casual, la vi coordinarse con sus otros jugadores usando solo señas rápidas y discretas, decían que fue un truco que desarrollaron en crónica, y si bien no les daba para un alfabeto, si los dejaba entender la generalidad de la intención, pues así andaban los Socios Mayoritarios, coordinándose entre ellos usando señas discretas, y una ágil prensa que corría de ahí para allá, voceando esto, susurrando lo otro. 



Es una experiencia personal hecha a la medida.


Creo que hay tanto que quiero decir, que no me alcanzarían las palabras para decirlo, sin duda estaba ante el mítico juego de rol: vivo, eso que se describe como la experiencia de rol, así sin juego. Mi propia experiencia me obliga a decir que no se puede controlar en rol algo tan grande y es cierto, no lo controlaban, dicho de la forma más hipster fluían con él, no era la crónica de ellos, era nuestra crónica, de 25 jugadores haciendo y deshaciendo a voluntad, mientras ellos ponían todos sus recursos, habilidad, trucos, organización, logística, teléfonos y hasta una profunda empatía hacia nuestros esfuerzos para que pudiéramos hacer de la crónica lo que quisiéramos.



En el sur pelearon con un maldito depredador, ¡un depredador!


Tres horas después, tras llamadas telefónicas, telegramas y notas amarillistas para crecer una red de alianzas y traiciones con una prensa casi agotada, con 5 líneas de historia diferentes en modo, forma y elementos pero en todo compatibles, se detuvo la crónica, pues había llegado el GatoPardo, una reunión de todo el sindicato en un mismo lugar, y el plan de mi mesa, era hacer apagar las luces y eliminar al Gonfaloniere y a su hijo favorito, usando al hijo menor. Maquiavelos todos.



De detener un tanque se fueron a una abominación dormida en el mar.


Votamos en dos papeletas a quien apoyábamos como Gonfaloniere, y a quien queríamos matar pase lo que pase cuando las luces cayeran. Los narradores se reunieron y en secreto contaron los votos, creo que no me equivoco en decir, que todos, miembros del Sindicato o invitados estábamos emocionados y permeados del ánimo, porque saludábamos a los otros jugadores de las otras mesas con sonrisas que escondían que los mataríamos. Al menos de nuestro lado, aún sin haber podido reclutar al mejor asesino de la ciudad para que se encargara, teníamos todo cubierto.



Quizá una crónica de robos no parezca tan glamourosa, pero sus sobornos bajaron las dificultades de todos.


Se nos describió una escena como de película. Un evento de gala, rodeado de una red seguridad impenetrable, los 25 miembros top del Sindicato reunidos deseándose lo mejor mientras se preparaban, de la nada, comenzó una música de fondo que nos agarró desprevenidos porque todos estábamos atentos a lo que sucedería, luego una aria retumbó con fuerza, sacándonos enteramente de balance, porque Lucca, el hijo menor y el tipo más inútil de la ciudad, que se suponía cantaría en el Gatopardo, estaba cantando ahí en el Salón Cervantes, con la voz de Omar Medina. Olviden por un momento que el tipo cantó como el profesional que era, ignoren el hecho de que nuestros narradores, sin inmutarse continuaban describiendo los eventos, como la entrada del asesino, y una emotiva carta de Lucca hacia su padre donde le pedía disculpas por haber sido un lastre, cuando en realidad era un villano... Las luces se apagaron, y comenzó la matanza. Usando copas, tenedores, agujas, las manos o la zapatilla, cobramos vidas, mientras el narrador, caminando al son de Nessu Dorma a nuestro alrededor cual tiburón, tocaba el hombro de aquellos que tras matar a su oponente, caían a manos de otro que también era parte del ciclo infinito de violencia. Ver a los jugadores ser sentados, mientras los narradores hablaban, y el momento final en la que el Gonfaloniere yacía muerto, ante un hijo que parecía lo planeó todo, fue nada, cuando en total coordinación, los narradores describieron el momento en que el sacaron el rifle, lo armaron, apuntaron todos hacía Lucca (Omar) y al mismo tiempo, con las últimas notas, dispararon.



En el Centro se prepararon para recibir la guerra por todos los flancos. 


Silencio. Todos nos quedamos en silencio. Algunos de pie, otros sentados. Pero todos en silencio. Y así nuestro narrador, miró a la mesa, agradeció, y como militares en guardia de honor, giraron, saludaron al Líder, y callaron sin nada mas que decir. Luego reventó el lugar en aplausos.



En el norte, hicieron la guerra en todos los flancos.


Como dije, hay tanto que quisiera decir, y sin embargo, solo puedo hacer las paces con algunas consideraciones que no me había atrevido a juzgar. Primero, me enseñaron que el rol debe ser mas que los elementos hipertextuales, es decir, que ni la miniaturas, ni los mapas, imágenes o música de fondo deben ser considerados rol, pues el rol es la decisión, la interacción, y en ese respecto, finalmente comprobé que dichos elementos se pueden tejer dentro del rol, no como elementos externos sino como mítica, trasfondo. 



Una breve reunión para encausar todas las decisiones en un solo final.


También me quedo claro el asunto del rol como juego. Solemos escudarnos diciendo que solo es un juego para no advertir que le dedicamos mucho tiempo y esfuerzo. Hace mucho que suscribo la idea de que es más que un juego, pero hasta ahora no había visto la extensión de lo que implica considerarlo más que un juego, sin hacer cuentas, al margen de lo gastado en los posters profesionales, el tríptico, barajas y hojas. El portar traje, la coordinación, la habilidad, y lo ofrecido, fue completamente in proporcional a lo que se pidió de nosotros, aun sí tratamos de dar todo.


Se siente bonito que te digan que eres parte de una familia, pero se siente mejor saberte parte de una.


Oscar Moreno, actual Corte de los Derechos Roleros, me confesó se sintió aliviado cuando supo que no le tocaría narrar, porque es mas difícil de lo que aparenta, cada año, sea en un dungeon crawl, un tecnorun o un opera-drama hacían esto, en castillo (como le llaman a la crónica coordinada) pero que justo cuando pensaba que no se podía levantar más la vara, lo hacían, porque no bastaba con coordinarse, porque los narradores no sabían lo que sucederían, porque los secretos se guardaban para que la experiencia afectara a todos. ¡Por todos los dados, a los narradores solo tuvieron minutos para coordinarse cuando recibieron la señal! ¿Por qué? ¡porque todos, jugadores, narradores u organizadores tenían derecho a vivir la experiencia!



Para el Sindicato; Master es sinónimo de servidor.


Entonces el Líder, pasó la palabra al anterior Líder, hoy consigliere del Sindicato. Realmente su identidad no debería sorprenderme tanto y sin embargo lo hace, porque una cosa es que Wolverine sea miembro de todos los grupos Avengers, y otra descubrir que es uno de los iluminatis. En cualquier caso, nos dijo que había un ganador: en una votación cerrada entre el Gonfaloniere (Anna), la Gobernadora de Alta Leticia (Chinudita) y la Testa Norte (Jazek) fue esta ultima quien por votación, pese que resultó muerta, ganó el título de Gonfaloniere y el asunto de familia. Por lo que, fiel a la filosofía de servicio del Sindicato, su premio, fue entregar un pequeño memento a todos los participantes. Sin más, entre saludos cuasimilitares y letanías entre ellos terminó el evento que en trama y sistema fue hecho específicamente para esas tres horas y que no se volverá a usar, como los 15 que le preceden.



Es increíble lo que el rol puede ofrecer cuando se le vierte amor y confianza.


Disculparán el tiempo que me tardé en escribir esto, fue difícil entrevistar a tanta gente para entender la totalidad de los sucedido, pero era lo menos que podía hacer considerando el detalle. Porque aunque es material nuevo, según reglas del Sindicato todo está conectado, porque el tríptico traía un teléfono y los que lo marcamos, escuchábamos a Omar, el traidor escondido en toda la operación contestaba diciendo; "¿señor Mosca es usted? La señal para que no lo revisen es tocarse el sombrero y sonreír, por favor directo al corazón, soy un cobarde nato pero si tengo que hacer esto, prefiero no sufrir..."



Cada detalle cuidado.


Le pregunté al Master que pasaba si hubiera dicho todo, si hubiera usado la señal, porque una mesa si se trató de encontrar al mejor asesino, el señor Mosca. Pudiste haber entrado armada, y pudiste cambiar la historia, pero en la vida como en el rol, solo hay una oportunidad y los cabos suelen atarse cuando ya es demasiado tarde.



El Sindicato agradeció el apoyo de NRCN


Un agradecimiento a Paola Blanco de NRNC que me prestó sus fotos. A Guadalupe Pérez Berumen que me dio las facilidades para hablar con los no roleros involucrados, al Líder, Socios Mayoritarios y candidatos del Sindicato Charro de Roleros Paracaidistas Aviadores de la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Azcapotzalco palapas 1 a 9, por la increíble experiencia que nos regalaron. Muchas gracias a los miembros regulares del Sindicato que cedieron sus lugares para que miembros no sindicalizados como yo pudiéramos presenciarlo, gracias a El Master por haberme considerado, se que fue su recomendación la que me permitió el lugar y gracias a todos pero todos los que estuve molestando para reseñar esto.



Todo terminó con una pregunta: ¿Qué somos?


Hubo duda un momento, pero la respuesta fue la misma: "Somos familia".


EPILOGO:

El señor Castillo retuvo el cargo de Lider Charro.

De entre el señor Torres (narrador del oeste), Medina (Lucca) y Herrera (Prensa), fue este último quien recibió el cargo de Encargado de la Oficina de Reintegración del Frío.

La Dottora presentó un recurso ante la Corte de los Derechos Roleros para adscribirse al Sindicato.

Marvel eventualmente plagió mi idea, y Wolverine se reveló como Iluminati... Solo denle tiempo.


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